La construcción de la segunda línea del Metro marcha a millón y ya llegó a la avenida Padre Castellanos, popularmente conocida como La 17. El paisaje del entorno es algo más que caótico pero justificado en la promesa de orden y facilidades en el futuro cercano: calles cerradas, máquinas retro excavadoras y perforadoras, compiten por el poco espacio que da camino a la modernidad, enfrentada con la oportuna desviación del tránsito, las señalizaciones, los muros móviles de cemento y las palas mecánicas.

