El afamado poeta T.S. Eliot, ganador del Nobel de Literatura en 1948, por su obra cumbre ‘’Tierra Baldía» dejó en la memoria colectiva que abril es el mes más cruel:’’ Abril es el mes más cruel: engendra lilas de la tierra muerta, mezcla recuerdos y anhelos, despierta inertes raíces con lluvias primaverales.’’
Es cierto que mezcla recuerdos, pues el mes de abril se llevó a un mundo desconocido a los dos representantes más insignes de la literatura: William Shakespeare y Miguel de Cervantes. Shakespeare es sin duda el más grande de la Literatura y Cervantes sólo necesitó ‘’ Don Quijote de la Mancha’’ para sellarse con tinta indeleble como el más universal del idioma español. Pero resulta que abril no solamente ha sido cruel, también ha sido glorioso.
En la Revolución de abril de 1965, la República Dominicana, en un gesto hermosisimo de patriotismo inigualable, enseñó al mundo la bravura de los dominicanos, enarbolando al cielo las figuras de Francisco Alberto Caamaño Deño, Rafael Fernández Domínguez y mujeres de la estirpe de Anacaona como: Yolanda Guzmán, Hilda Gautreau, Piky Lora y Emma Tavárez Justo, entre otras.
Abril podría ser cruel, pero el cantautor cubano, Amaury Pérez nos brinda espacio de vida con párrafo como este: ‘’ Acuérdate de abril, recuerda la limpia palidez de sus mañanas, no sea que el invierno vuelva y el frío te desgaste el alma’’.
Es innegable que el mes de abril ha tenido momentos oscuros que avergüenzan a toda la humanidad, como el nacimiento de uno de los seres más execrables: Adolfo Hitler, quien llegara al mundo un 20 de abril de 1889.
En plena Guerra Fría, abril nos dio la alegría de ver cómo el pueblo cubano, con Fidel Castro a la cabeza, vencía a los Estados Unidos y a sus mercenarios en la Invasión de Bahía de Cochinos o Playa Girón.
Es cierto, abril ha tenido muchos momentos azarosos, pero el nacimiento del maestro Rafael Solano un 10 de abril, nos hace siempre recordar que el amor es fuente de salvación.
Por: Ramón Rodriguez
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