La violencia contra los envejecientes no cuenta con reconocimiento social como ocurre con la mujer o la niñez, y se hace necesaria la participación de la población para que ese mal se haga visible y no pase desapercibido, consideró ayer la directora del Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape).
La licenciada Natali María dijo que el temor de los adultos mayores frente a la violencia no es infundado y expuso que los principales maltratos que se dan en el país son psicológicos y económicos.
María anunció que pronto dará a conocer los resultados de un estudio sobre el abuso y la violencia contra personas envejecientes en el país.
A mayor edad, dependencia y vulnerabilidad las personas están más expuestas a sufrir maltratos por parte de sus familiares o cuidadores, indicó.
María dijo que el maltrato a los mayores debe ser reconocido como un problema social, para generar formulas y evitarlo.
Resaltó que la asamblea general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), declaró el 15 de junio Día mundial de toma de Conciencia contra el Abuso y el Maltrato en la Vejez.
Indicó que el organismo internacional reconoció el abuso hacia las personas mayores como un problema social global que afecta los derechos de millones de personas y que merece la atención de la comunidad internacional
Adujo que el maltrato es un acto único y reiterado que causa daño y se produce en cualquier relación donde existe una expectativa de confianza.

