El diputado José Leonel Cabrera (Neney) afirmó este miércoles que en apenas cinco años la administración del PLD habrá duplicado el endeudamiento que a todos los demás gobiernos les tomó 160 años, desde la fundación de la República.
Cabrera documentó el señalamiento afirmando que a su llegada al poder el 16 de agosto de 2004 el gobierno del PLD encontró la deuda en 9 mil 705 millones de dólares, y al final de este año 2009, el monto total de esa deuda está proyectado para ascender a 18 mil 600 millones de dólares.
Dijo que el excesivo e improductivo endeudamiento público de las gestiones del PLD representan una tragedia para las presentes y futuras generaciones dominicanas.
Estos señores ya hipotecaron la calidad de vida de la presente generación de dominicanos, y lo están haciendo también con los jóvenes que estarán entrando en la edad adulta en los próximos años, puntualizó el vocero del Partido Revolucionario Dominicano en la Cámara de Diputados.
Cabrera deploró que ante los efectos de la crisis financiera países con mayores recursos que República Dominicana han adoptado medidas de previsión y control del gasto, mientras el gobierno del PLD insiste en el despilfarro, el gasto improductivo en base a un endeudamiento alocado.
Agregó que en vez de adoptar estrictas medidas de austeridad, de hacer recortes en el gasto, lo que vemos es que continúa el carnaval de yipetas y otros vehículos de alto cilindraje, sigue la fiesta de enormes gastos en viáticos, los excesivos e improductivos viajes del presidente Fernández, que no ayudan en nada a mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo.
A confesión de parte
Cabrera argumentó que es el propio gobierno, a través del ministro de Hacienda, Vicente Bengoa, el que ha reconocido su mala administración, afirmando que de no ser por los préstamos concedidos recientemente a través del FMI no habrían tenido para pagar la nómina en diciembre ni el sueldo número 13.
Expuso que mientras el gobierno del PLD reconoce esa realidad, en el Presupuesto 2010 aumentan sustancialmente el gasto de la Presidencia de la República, la Oficina Supervisora del Estado, cuyo titular es el candidato a senador por San Juan de la Maguana, y el de la secretaría de Obras Públicas, convertida en un instrumento de campaña.
