Editorial

Agárrense de las manos

Agárrense de las manos

El jefe de la Policía ha prometido que  esa institución moverá  cielo y tierra para  localizar y apresar a los sujetos que ayer tirotearon la residencia del fotorreportero Franklin Guerrero, quien en la víspera fue golpeado a puñetazos dentro y fuera del Palacio de Justicia por una banda de forajidos seguidores del supuesto capo Manuel Emilio Mesa Beltré (El Gringo).

  La promesa del mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín debe cumplirse cuanto antes para que esos antisociales y sus mandantes sean sometidos a la justicia y se consolide una clara señal de que las autoridades no cederán ni un milímetro en la lucha contra el narco y crímenes conexos.

Es obvio que los dos individuos que a bordo de una motocicleta dispararon repetidamente contra la vivienda  del comunicador no actuaron por cuenta propia, por lo que esa agresión supone además una clara amenaza contra la prensa en general.

Guerrero fue atacado el lunes por una turba de acólitos de El Gringo, que  tras golpearlo lo amenazaron con asesinarlo, por  lo que  tirotearle  su residencia es la continuidad de una acción criminal iniciada  en el  Palacio de Justicia.

Las autoridades han asestado en las últimas semanas golpes demoledores al narcotráfico al incautar millones de pesos y dólares, costosos inmuebles, lujosos vehículos y grandes cantidades de drogas, por lo que la bestia herida se torna más violenta y furiosa.

El pronto apresamiento y sometimiento a los tribunales de quienes   tirotearon la residencia de ese comunicador ha de servir para desalentar nuevas agresiones contra la prensa, aunque es menester  advertir que en un ejercicio responsable del periodismo no hay espacio para las amenazas e intimidaciones.

 Es obligación de las autoridades brindar debida protección  al comunicador objeto de repetidas agresiones por  individuos ligados al narco, así como  evitar que esas lacras angustien con sus crímenes a la ciudadanía.

El liderazgo social y político y la sociedad toda están compelidos a agarrarse de las manos para impedir el avance del narcotráfico.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación