Agradezco al Comisionado para la Reforma y Modernización de la Justicia, profesor Lino Vázquez Samuel, haberme honrado al solicitarme dar las palabras de agradecimiento en el acto de entrega de diplomas a los participantes del postgrado de especialización sobre Derecho Constitucional de la República Dominicana de la Universidad de Castilla-La Mancha, UCLM. Lo primero que dije fue también agradecerles en el alma a mis colegas de profesión y de aula en Albacete, España, quienes no fueron democráticamente consultados para que yo los representara, me permitieran hacerlo ese día memorable para los más de 60 graduandos.
Acto seguido procedimos (plural no ficticio) a reconocer al Comisionado y a su equipo de trabajo por facilitarnos recibir el pan de la enseñanza constitucional por parte de un impresionante repertorio de catedráticos de la UCLM y de otras prestigiosas universidades españolas, mujeres y hombres de quienes recibimos un trato amable, deferente y afectuoso.
A través del codirector del curso que ese día también nos honró con su presencia, el Dr. Marcos Massó Garrote, y del otro codirector el Dr. José Luis García Guerrero, transmitimos nuestro infinito agradecimiento a ese magnífico cuadro docente. De manera especial, a Don Manuel Aragón Reyes, magistrado del Tribunal Constitucional español, quien nos deleitó con una brillante cátedra sobre el funcionamiento de ese importante órgano extra poder que ejerce el control de constitucionalidad de las normas en España.
Que a pesar de que el Dr. Massó Garrote nos dijo que en materia constitucional España no era ejemplo de nada, los que tuvimos la oportunidad de estar y escuchar con atención lo dicho en Albacete creemos que, en clave comparada, la madre patria nos enseñó su valiosa experiencia de 32 años en cuanto al tránsito de naciones donde existe un Estado de Derecho formal hacia un verdadero Estado Constitucional donde se respeta y se cumple la Norma Suprema.
Porque como muy bien contestó el Dr. García Guerrero a la pregunta de uno de nosotros sobre la distancia entre la realidad socio-política dominicana con respecto a las disposiciones constitucionales emanadas de la Asamblea Revisora del 2010, es que, como la española del 1978, nuestra Constitución es aspiracional: un traje que hoy nos queda grande pero si hacemos lo que ella manda, básicamente cumplirla y vivirla, algún día nos quedará a la medida.
También resaltamos las pertinentes explicaciones sobre la naturaleza orgánica del Tribunal Constitucional del eminente profesor Francisco Díaz Revorio, quien nos brindó una muy concisa pero ilustrativa definición de su rol: Encargado de resolver jurídicamente conflictos políticos. A la vez nos advirtió que cuando se integre y comience a funcionar sus decisiones molestarán a los tres poderes clásicos del Estado cuyos actos tiene mandato constitucional para controlar.
Por último, recordamos la apacible ciudad de Albacete por la calurosa acogida y por todo lo vivido que, sin temor a equívoco, todos quisiéramos regresar para revivirlo, incluyendo otra victoria de La Roja con un golazo del albaceteño Andrés Iniesta en el Mundial de Fútbol. En nombre de todos, me honró agradecer.

