Kinshasa, 14 de Mayo (EFE).- Al menos 23 personas han muerto en un nuevo ataque en las proximidades de la ciudad de Beni, en el este de la República Democrática del Congo (RDC), que en los últimos meses ha sufrido continuos ataques de rebeldes ugandeses, informaron hoy a Efe fuentes gubernamentales.
El ataque se produjo en la noche del martes al miércoles en Mapiki y Sabu, dos aldeas en la zona de Beni Mbau, situadas a unos 30 kilómetros al noroeste de Beni, en la conflictiva provincia de Kivu del Norte, confirmó en conversación telefónica el portavoz del Gobierno, Lambert Mende.
Esta nueva matanza en Beni, que en los últimos meses ha sufrido continuos ataques del grupo rebelde de origen ugandés Fuerzas Aliadas Democráticas (ADF, en inglés), fue perpetrada por hombres armados con machetes y hachas. Siete de las víctimas murieron en la aldea de Mapiki y quince en Sabu, informó el presidente de la organización Sociedad Civil de Beni, Teddy Kataliko.
El administrador del territorio de Beni, Amisi Kalonda, confirmó esta masacre, aunque aseguró que hasta el momento solo se ha recuperado una decena de cuerpos. Kalonda llamó a la población a huir de las zonas remotas y aproximarse a las áreas bajo el control del Ejército congolés.
Ayer, la ONU anunció que había encontrado evidencias de que miembros de este grupo rebelde ugandés han cometido crímenes de guerra y contra la humanidad en el territorio de Beni. Esos crímenes se produjeron en los tres últimos meses de 2014 y causaron la muerte de 237 civiles, que fueron asesinados en muchos casos de forma sistemática y extremadamente brutal, según los investigadores de las Naciones Unidas.
El ADF inició su campaña de violencia en 1996 en el distrito de Kasese, en el oeste de Uganda, tras lo cual se expandió a varias zonas cercanas a la frontera con la RDC. Esta es una de las organizaciones armadas que siguen actuando en la República Democrática del Congo tras el desarme el pasado noviembre del grupo rebelde M23, que llegó a controlar buena parte de la región.

