TOULOUSE. AFP. Con el mar como telón de fondo, los filmes «Alamar» del mexicano Pedro González Rubio, y «Agua Fria del mar», del costarricense Paz Fábregas, compiten por el Gran Premio Flechazo del Festival de Toulouse (sur de Francia), que será anunciado este sábado.
En competición por el Premio Descubrimiento, otorgado por la crítica francesa a la mejor ópera prima, figura otra película que tiene también al mar como protagonista, «El Vuelco del Cangrejo», del colombiano Oscar Ruiz Navia.
«Alamar» es el primer largometraje de Pedro González Rubio, que ha filmado una hermosa ficción documental, o docu-ficción, al contar la relación de un pescador mexicano y su pequeño hijo, fruto de su relación con una italiana.
González Rubio, que antes de hacer esta película realizó varios documentales, filma el idílico paisaje natural del Caribe mexicano, con sus recifes de coral Blanco Chinchorro, protegidos por la UNESCO, como un protagonista de su película. Pero advierte que no quiere generar sueños de paraísos «exóticos».
Pese a la belleza espectacular del lugar, el cineasta insiste que no buscó «describir un modo de vida ideal», sino «explorar la relación entre padre e hijo». Agrega que al filmar «Alamar» tuvo siempre en mente al realizador alemán Werner Herzog, que rodó algunos de sus filmes, como «Fitzcarraldo» o «Aguirre, la cólera de los dioses», en paisajes espectaculares, pero que tuvo siempre el cuidado de no «volver exóticas» las culturas que filmó.
La opción del realizador de «El Vuelco del cangrejo» – cuya película de gran fuerza visual transcurre en la Barra, un lejano pueblo de pescadores en el Pacífico colombiano, y en la que mezcla actores profesionales y gente del lugar – es similar a la del director de «Alamar».
«El mar de mi película es oscuro, el cielo es plomizo, no hay imágenes de tarjetas postales», dice Ruiz Navia, cuya película, una metáfora política y poética sobre el conflicto en Colombia – compite en la sección Descubrimiento con otras seis óperas primas.
