No parece muy complicada la tarea de la Policía para esclarecer cuanto antes la ejecución el viernes en la tarde en Las Caobas de un hombre que había ganado dos demandas en Nueva York por 14 millones de dólares.
Tras 24 años en prisión por un crimen del cual se demostró que era inocente, Ruddy Quezada decidió retornar a su país con la fortuna que le habían proporcionado los procesos judiciales.
Residía en el sector Alameda, pero su base de operaciones era en Las Caobas, donde poseía varios inmuebles.
El viernes en la tarde desconocidos que viajaban en una motocicleta lo hirieron mortalmente, pero antes de expirar logró herir a uno de un disparo.
El herido fue abandonado por su compañero y linchado por una multitud. Hay muchos elementos para que el crimen se aclare a la mayor brevedad, pero también muchos los casos con esas mismas características.