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Apoyo total a Román Jáquez Liranzo

Apoyo total a Román Jáquez Liranzo

Ubi Rivas

Las providencias impartidas por el presidente de la JCE, doctor Román Jáquez Liranzo muestran evidencias incontrovertibles de modernizar y civilizar el díscolo trajinar de la costosa partidocracia que nos gastamos los contribuyentes, por una aparatosidad politiquera huera, y carente de postular una correcta visión de país.

Es posible columbrar desde ahora, proyectada al cercano devenir, ver al magistrado Román Jáquez Liranzo, luego de su preponderante rol presidiendo la JCE, investido con la presidencia del Tribunal Constitucional, la SCJ u otros estamentos garantistas del establishment que regula la gobernanza.

Este agosto ocho, el magistrado presidente de la JCE, concedió un plazo hasta el día quince a la densa partidocracia retirar la insoportable necia polución de afiches y vallas, por demás, extemporánea, que agrede el iris de la ciudadanía, con cuestionables propósitos mediáticos, y seguro, más allá, plazo rechazado por la oposición.

Correcto, preciso y contundente, fue más allá el presidente de la JCE, amenazando a los polucionados transgresores con reducir las partidas presupuestarias que el organismo electoral asigna a la partidocracia.

Con sus providencias profilácticas respaldadas por la ley Electoral, el magistrado Román Jáquez Liranzo evidencia en el sondeo de sus conciudadanos, presidir una JCE para que en lo sucesivo la ciudadanía reconocerá como el marque una raya de Francisco Pizarro, de un antes y un después, con el catálogo de providencias rectificadoras de la JCE que ningún predecesor asumió.

Acorralados por sus promociones extemporáneas, la partidocracia pretende acusar al magistrado presidente de la JCE de proceder tarde en sus providencias, cuando en realidad ha procedido a diafanizar el proceso electoral por precisamente un desborde precipitado sin justificación de su premura, actitud que presagia un desbalance de votación proyectado al certamen de mayo 2024.

El minucioso peritaje de la JCE concerniente al padrón electoral de la partidocracia, sí es una básica materia a analizar la JCE, verificando la autenticidad de los patrones, con la ínclita misión depuradora de los fallecidos.

El caravaneo ensordecedor, innecesario, populista, peligroso, derrochador de recursos y combustibles, es otra básica materia que el presidente JCE debe acometer y prohibir, limitando a la partidocracia promover sus candidatos de todos niveles, por radio y televisión, que resultan gratis en periodistas que se respeten, con mayor cobertura y ponderación de la ciudadanía, que las obsoletas y costosas, peligrosas caravanas en calles, avenidas y carreteras.

Los partidos políticos reconocidos por la JCE debieran publicar un reconocimiento a las providencias profilácticas y civilizadas del magistrado Román Jáquez Liranzo en su laudable empeño de configurar una JCE del presente para el futuro, no del pretérito para el desiderátum de la gobernanza, exhortándolo a eliminar 135 ventorrillos políticos de logreros y vagos.

Por: Ubi Riva subirivas30@gmail.com

El Nacional

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