Articulistas

Arma de reglamento

Arma de reglamento

Suerte que entre los profesionales políticamente independientes que explora el presidente electo para ocupar la Procuraduría General de la República hay muchos con el perfil adecuado. Pero si lo que desea Luis Abinader es un funcionario que tenga como arma la Constitución y las leyes para desempeñar su labor no tiene que recurrir a la linterna de Diógenes, fabricarlo ni importarlo, porque en su partido abundan en grandes cantidades.

Ya el entrante mandatario advirtió que no habrá “ni borrón ni cuenta nueva”. Con ese mandato, que es bastante, el procurador sabe que no tiene ataduras para perseguir los escándalos del pasado, pero tampoco para irritantes encubrimientos.

Combatir la corrupción y la impunidad no requiere más que de responsabilidad, probidad y competencia profesional. La trayectoria del designado, eso sí, pesa mucho. No puede ser un cualquiera.

Pero con las condiciones que ha planteado, Abinader no tiene que complicarse la vida para salvar su palabra o su oferta electoral o procurar un golpe de efecto en torno al perfil de su representante del Ministerio Público. Ha de tenerse en cuenta –y la experiencia lo confirma- que el hecho de que un magistrado carezca de militancia política no significa que sea imparcial y mucho menos responsable.

Resultó alentador que en la entrevista con el periodista José P. Monegro, director de El Día, el presidente electo descartara en forma implícita la independencia política para desempeñar las funciones con la más absoluta autonomía y apego a la Constitución y las leyes. “No voy a tener ningún contacto con ese procurador o procuradora”, dijo, “de tal manera que la justicia, en este caso el Ministerio Público, sea verdaderamente independiente”.

Eso significa que cualquier profesional puede asumir esa labor sin la perfección de que, para generar una confianza que la determinarán los hechos, había parecido rodearla el próximo mandatario.

La preocupación de cumplir con la palabra empeñada o la oferta en torno a la función de la justicia es más que loable. Pero no militar en un partido político no es garantía de eficiencia y rectitud. Aquí la independencia suele ser un recurso para escalar y luego marchar a favor de la corriente. Se tienen ominosos ejemplos en la Suprema Corte de Justicia, la Junta Central Electoral (JCE) y el Tribunal Superior Electoral.

Pero si el próximo mandatario insiste en un funcionario sin militancia política conocida, que desde mi punto de vista no es la mejor de las cualidades, existen figuras como la exmagistrada Miriam Germán, Julio Aníbal Suárez.

Germán Miranda Villalona y José Luis Taveras, entre tantos otros que aportan experiencia y conocimiento, sin que se les pueda señalar la más ligera mancha en su trayectoria.

Por: Luis Pérez Casanova

luispc04@gmail.com

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación