Por WILLIAM McCALL
PORTLAND, Oregon, Estados Unidos,AP.- La policía, en busca del motivo de una balacera fatal en el centro de la ciudad, dijo que lo único que han encontrado hasta ahora es que el atacante de 24 años estaba deprimido, posiblemente por estar desempleado.
Erik Ayala murió el martes por la herida ocasionada por un disparó que se realizó a la cabeza luego de disparar contra una multitud de adolescentes la noche del sábado afuera de un centro nocturno para menores donde no se sirve alcohol..
Dos muchachas fallecieron y otras siete personas sufrieron heridas. Quizá nunca sepamos por qué ocurrió esto, dijo la detective Mary Wheat, vocera de la Oficina de Policía de Portland.
La balacera conmocionó a sus amigos y a la comunidad, quienes no vieron alguna señal de que lo que se aproximaba de parte de un joven descrito frecuentemente como callado, tranquilo y amigable.
Lo único inusual que hizo Ayala en las semanas previas a la balacera fue comprar una pistola calibre nueve milímetros. Incluso entonces, el propietario del negocio que le vendió l arma no sospechó nada fuera de lo ordinario.
Todavía nos causa molestia. Aún no lo podemos creer, dijo Bryan Kellim, propietario de 99 Pawn & Guns en Portland. Hasta ahora, la única pista real sobre su estado mental en una nota breve impresa en computadora a su compañero de habitación que inicia diciendo: A mis amigos y familia: lo lamento.
La mayor parte de la nota de dos páginas clasifica sis posesiones y dice que se las deja a su compañero de vivienda, terminando el mensaje con Buena suerte en este mundo de m—–.
El miércoles, la policía reveló pocos detalles más sobre la investigación, diciendo que encontraron que Ayala tuvo problemas de comportamiento en la Escuela Secundaria McNary en Keizer que requirieron la intervención de la policía y asesoría pare él.
Pero los detectives señalaron que él nunca realizó amenazas específicas en McNary, donde fue miembro de la banda de música y tocó clarinete, guitarra y tambores. De hecho, en la secundaria era considerado más en riesgo de lastimarse a sí mismo que a otras personas.
Los investigadores también dijeron el miércoles que, aunque les han dicho que Ayala parecía deprimido, no han confirmado que haya sido atendido por depresión en el pasado, o que estuviera tomando algún medicamento cuando ocurrió la tragedia.
No hay indicios de que hubiera tenido como objetivo a alguien en particular o a algún grupo de personas.
Toma tiempo armar la vida de este hombre, dijo Wheat. Puede lograrse en un par de días. Ha muchos rumores, pero corresponde a los investigadores recabar los hechos y tratar de comprender por qué ocurrió esto, agregó. Los detectives señalaron que comenzaron a examina la computadora de Ayala, esperando encontrar más pistas.

