Dacca, (EFE).- Una agrupación de más de 100.000 clérigos y académicos islámicos de Bangladesh determinaron este sábado que los responsables de los ataques contra minorías que sufre el país «no van al cielo» sino al infierno, informaron medios locales.
«Aquellos que no sean partícipes del camino no pueden ser asesinados. Este tipo de asesinato está prohibido en el islam», dijo al hacer públicas en Dacca una serie de fatuas o edictos religiosos el mulá Farid Uddin Masuod, jefe de Jamiatul Ulama, organización que ha liderado esta iniciativa, según el diario Prothom Alo.
«Estos agresores fanáticos no son solo enemigos del islam y los musulmanes, sino de la humanidad», subrayó Masuod al frente de un grupo de los clérigos firmantes, de acuerdo con el rotativo The Daily Star.
Agregó que los extremistas dejarán de tomar parte en estos ataques «en busca de alcanzar el cielo» cuando se den cuenta de que en realidad es «el camino al infierno».
El documento, de 32 páginas, estaba siendo preparado desde el pasado diciembre y está respaldado por unos 101.000 clérigos y académicos islámicos, incluidas 10.000 mujeres y representantes de movimientos como Hefazat-e-Islam, entidad que aglutina una extensa red de escuelas coránicas de ideología ultraortodoxa.
Desde 2013 Bangladesh ha sufrido una ola de ataques de corte islamista contra minorías que se intensificó el año pasado y que llevó a la Policía a lanzar una amplia operación policial, que acabó ayer con un balance de 11.600 arrestos, incluidos los de 193 supuestos extremistas.
Los ataques selectivos han causado más de 40 víctimas mortales, entre las que figuran cristianos, hindúes y budistas, seguidores de sectas islámicas no adscritas al ala suní más ortodoxa, ciudadanos extranjeros, activistas gais y pensadores y blogueros laicos críticos con el fundamentalismo.
Algunas de las acciones han sido reivindicadas por el grupo yihadista Estado Islámico (EI) y otras por la rama de Al Qaeda en el subcontinente indio, si bien las autoridades responsabilizan a grupos autóctonos.

