SANTIAGO. El auge de la delincuencia no solamente ha afectado a los ciudadanos, a quienes los asaltantes han despojado de sus pertenencias, sino también a aquellos que se disponen a entregar volantes en las calles, ya sea para fines publicitarios de alguna empresa o en otros casos con mensajes cristianos, a quienes ahora se les dificulta en gran manera este trabajo por la desconfianza de la gente.
Ya la gente no le tiene confianza a nadie, creen que todo el mundo los va a engañar tanto así que cuando se les pasa el papel con la publicidad, ellos rehusan a tomarlo e incluso algunos con la cara que ponen parecen decir, tú crees que me vas a engañar a mí, yo no soy tonto.
Así lo manifestó Marlenys Cabrera, para quien entregar volantes en la calle nunca había sido tan difícil como en estos últimos años, antes salía y en pocas horas ya había terminado de regarlos, ahora la situación es otra, la gente desconfía de todo, por los tantos casos que se escuchan y las diversas estrategias que se inventan los delincuentes para robar.
Ahora la gente voltea la cara lo más rápido que posible, cuando alguien les pasa algún papel quizás algunos piensan que puede contener una sustancia de esas que marean a la gente para robarles. Escenas como éstas son frecuentes en estos días en los que sin importar si es de día o de noche, las personas no quiere tomar nada que les de un desconocido sea por bien o por mal.
Luz Balbuena contó que eran las seis de la tarde, cuando un grupo de jóvenes de la iglesia a la que asiste salieron a entregar volantes que contenían la invitación a una actividad evangelística y que en comparación a otros años, las personas no estaban tan receptivas a tomar el papel, sin embargo cuando los veían, les parecía familiar y por eso algunos lo tomaban.
Indicó que hubo quienes literalmente salieron corriendo cuando veían el papel, lo que según manifestó, evidencia los estragos que han dejado las hazañas de los delincuentes.
Dijo que es lamentable que por las acciones de los delincuentes, un medio tan efectivo para evangelizar o para dar a conocer algún servicio de alguna empresa ya no surta el mismo efecto esas son de las consecuencias que la delincuencia ha dejado a su paso por las distintas calles de esta ciudad y del país completo apuntó.
El caso
Eliana Tejada contó que eran las 5:00 de la tarde, cuando transitaba por la avenida 27 de Febrero y un muchacho uniformado, que supuestamente parecía trabajar en una compañía reconocida de esta ciudad le pasó un volante y, cuando lo tomó se acordó de los casos que había escuchado en los medios y logró salir corriendo rápidamente y llegó a una mueblería cercana donde la auxiliaron.
Contó que empezó a marearse y que permaneció en ese estado por lo menos por dos horas.
Indicó que gracias a Dios pude reaccionar a tiempo y aunque logró marearme, no logró su meta, que era robarme.
Un apunte
Desconfianza
Debido al aumento de la delincuencia, medios publicitarios como la entrega de volantes en las calles para dar a conocer algún servicio o producto, irán perdiendo su efectividad por la desconfianza de las personas que a veces los reciben con temor y los votan lo más rápido que puedan, por si se tratara de una estrategia delictiva.

