MESA, Arizona (Del L.A. Times).- Erick Aybar ha olvidado el verano pasado.
El año pasado terminó, dijo sentado frente a su vestidor en el complejo del entrenamiento primaveral de los Serafines. Este es un nuevo año.
Y Aybar y los Serafines esperan uno mejor. Primero, un revisado a lo que tuvo que pasar Aybar en 2010:
1) Lesiones en la ingle izquierda y la rodilla izquierda, con la última requiriendo una cirugía reparadora en la época libre. 2) Un total máximo de 21 errores como torpedero. Sólo otro jugador en la Liga Americana hizo más. 3) Un promedio de bateo de .253 bien por debajo de su marca de .312 en 2009 y 21 puntos por debajo de su promedio de por vida- y un total máximo en su carrera de 81 ponches.
Tuve un año malo, dijo Aybar en español.
Pero también fue un año de transición para el jugador de 27 años que por primera vez en su carrera de liga mayor, estuvo jugando sin tener a Chone Figgins a su lado en el cuadro y sin su amigo íntimo y confidente Vladimir Guerrero vistiéndose a su lado en el camerino.
Cada vez que la dinámica de un camerino cambia, especialmente cuando los tipos son cercanos, puede tener un efecto, dijo el dirigente de los Serafines, Mike Scioscia. Vladdy definitivamente fue un apoyo para Erick en muchas formas. En muchas formas Erick apoyó a Vladdy. Ellos eran íntimos.
Los Serafines podrían haber agregado incomodidad al mover a Aybar, un agresivo bateador libre, al puesto de abridor. Aunque Aybar recibió un total máximo en su carrera de 35 transferencias, su porcentaje de llegar a la base de .336 como abridor fue mejor que sólo un jugador de la Liga Americana con un mínimo de 300 apariciones.
Todos sentimos que se puso un poco tentativo, dijo Scioscia. Aunque le dijimos Juega tu juego. Usa tus toques. Tírale a la primera bola si piensas que está ahí, él trató de hacer cosas que realmente no son parte de su juego. Eso lo afectó.
Cómo eso afecte a los Serafines esta temporada está por verse. Pero si Aybar es capaz de poner su 2010 en el pasado, Scioscia dice que eso lo hará un mejor jugador y a los Serafines un mejor equipo.
El ha madurado un montón. Ahora puede quizás manejar, comprender lo que un rebote tiene que ser, dijo Scioscia. El está relajado, luciendo en grande hasta ahora en todo lo que está haciendo, sea en los ejercicios o jugando en los partidos.
En adición a estar relajado, él está inusualmente descansado en este punto de la primavera. Parcialmente porque tuvo la cirugía en octubre, Aybar pasó por alto la temporada de invierno en su natal República Dominicana por primera vez en varios años.
Yo quería jugar. Pero no podía, dijo. Me siento un poquito más fuerte. Gracias a Dios la rodilla está buena. Mi salud está buena. No tengo ningún dolor.
Y estoy trabajando fuerte para mejorar.
Un apunte
Al borde del ataque
El torpedero de los Angelinos tuvo su mejor campaña al batear .312 en el 2009, pero el año pasado redujo el promedio de bateo a .253 el año pasado.
Tuvo un pobre registro de embasarse de .306 que tendrá que mejorar.
En número
22
Bases robadas
Cifra tope lograda por Erick Aybar en la pasada temporada. Fue atrapado ocho veces.

