DAVOS, SUIZA. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, previó hoy una recuperación de la economía en la segunda mitad de 2013 tras una estabilización a un nivel bajo en la zona del euro.
En su intervención en el Foro Económico Mundial que se celebra en la ciudad suiza de Davos, Draghi dijo que «2012 fue un año interesante, que es el año del relanzamiento del euro».
El presidente del BCE añadió que el reto estratégico para este año para la zona del euro es superar la fragmentación que todavía permanece en los mercados financieros y de capital, que hace que las empresas y los hogares de los países europeos tengan diferentes condiciones de financiación.
Draghi reconoció progresos extraordinarios de los gobiernos en consolidación fiscal y en las reformas estructurales, cuyos frutos se ven ya en los diferenciales, en la competitividad, las posiciones fiscales y cuentas corrientes, que son mejores».
Recordó que por primera vez en muchos años, el proceso de reiniciar la integración europea ganó impulso en 2012″.
Draghi recordó las medidas que adoptó el BCE el año pasado como el recorte de los tipos de interés tres veces -25 puntos básicos cada vez-, la relajación de los requisitos mínimos que exige a los activos que los bancos presentan como garantía para lograr financiación y las dos inyecciones de liquidez a largo plazo.
El presidente del BCE dijo en Davos que estas dos operaciones de inyección de liquidez a tres años evitaron problemas de financiación y que ocurriera algo dramático».
Asimismo el anuncio del programa de Operaciones Monetarias de Compraventa contribuyó a restaurar la confianza en el euro.
FMI: Todos Juntos
La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, pidió este viernes a los europeos a que decidan «colectivamente» tomarse «un poco más de tiempo» para reducir sus déficits.
«Es necesario que el camino sea recorrido conjuntamente por los europeos», declaró a la cadena de televisión France 2, preguntada sobre el objetivo del gobierno socialista francés de reducir su déficit al 3% del PIB en 2013.
«Nos parece un objetivo extraordinariamente ambicioso», dijo Lagarde desde Davos, en Suiza, donde participa en el Foro Económico Mundial.
«No debe ocurrir que Francia, por su lado, o España por su lado, o Grecia por su lado, digan: »es demasiado difícil para mí, voy a hacerlo más lentamente. Es mejor hacerlo colectivamente y tomarse un poco más de tiempo, en lugar de avanzar a marchas forzadas», insistió, recordando que España sufrió el año pasado las consecuencias de imponer demasiado rápidamente medidas de austeridad.
Las últimas previsiones del FMI prevén una nueva recesión de la zona euro en 2013.
A ese respecto, Lagarde admitió de nuevo que «el efecto de los planes de austeridad sobre el crecimiento es más fuerte de lo que habíamos previsto hace tres o cuatro años».
Fue un «error de anticipación», explicó Lagarde, pero defendió la necesidad de implementar esos planes aunque de forma «un poco más suave» para no sacrificar el crecimiento.

