Bajo un sol radiante y con el mar en calma, la autopista Las Américas conduce este Viernes Santo a decenas de personas hacia la playa de Boca Chica, uno de los destinos más emblemáticos, ubicado a unos 30 minutos de Santo Domingo.
A la llegada, la presencia de autoridades, como agentes de la Digesett, miembros de la Defensa Civil, la Policía Nacional y la Armada Dominicana garantiza un ambiente organizado y seguro, con recorridos constantes a lo largo de toda la playa para prevenir incidentes.
La tranquilidad domina el entorno. Las conversaciones, las risas y los gritos de alegría de los niños se imponen, acompañados por música a volumen moderado que suena en algunas mesas. Poco a poco, visitantes tanto locales como extranjeros se van sumando para disfrutar de las aguas cristalinas, calmadas y limpias de Boca Chica.
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Con sombreros, lentes de sol y trajes de baño, los bañistas caminan por la arena, se dan un chapuzón o descansan bajo la sombra, disfrutando de la vista y de la compañía de sus seres queridos. Mientras algunos optan por degustar un pescado en la playa, otros llegan con sus propios almuerzos y picaderas.
Belleza, tranquilidad y seguridad
Christopher Mejía, quien se trasladó desde Herrera junto a su madre y amigos, llegó a la playa a las 10 de la mañana. Aunque aseguró que fue “obligado” a asistir, destacó la belleza del lugar.
“Boca Chica es linda. En redes hay informaciones de que es fea, pero yo vine hoy y es realmente bonita. Me siento bien, esto es bacano aquí”, expresó.
De su lado, Leslie del Rosario, dominicana residente en Nueva York desde hace casi 13 años, decidió viajar al país para pasar la Semana Santa con su familia.
“Está muy limpia la playa y muy tranquila, está bien bonita”, afirmó, al tiempo que señaló que eligió Boca Chica por considerarla ideal para los niños.
Ricardo Fermín, en compañía de su esposa y su hermano, también valoró el ambiente.
“Nos hemos sentido bien, es un ambiente tranquilo y confiable”, dijo, destacando la seguridad y la limpieza del lugar.
Milvia Feliz, residente en Ciudad Juan Bosch, acudió junto a su familia este Viernes Santo para evitar las multitudes habituales.
“Está todo tranquilo, hay mucha seguridad, todo ha fluido bien”, comentó.
Asimismo, Grecia Batista, quien visitó la playa desde el Jueves Santo, regresó este viernes motivada por el buen clima.
“Siempre me ha gustado Boca Chica. Es una playa emblemática, cercana a la capital, y espero pasar un buen rato aquí… ese pescadito no se puede quedar”, expresó entre risas.







Juegos de voleibol y baloncesto
En la arena, grupos de jóvenes participaban en juegos de voleibol y baloncesto como parte de una iniciativa del Ministerio de Deportes. Claudio Soriano, encargado de voleibol, calificó como un éxito el campamento de Semana Santa 2026.
“Han venido muchos jóvenes de diferentes partes del país. Estaremos aquí hasta el domingo, desde las 10 de la mañana hasta las 5 de la tarde”, explicó.
Ventas lentas
Sin embargo, no todo es positivo. Para los vendedores, la jornada ha sido lenta. José Alberto de la Rosa, quien ofrece pescado desde 700 pesos, mesas a 600 y bebidas, aseguró que las ventas no han sido favorables.
“Esto está lento. Ayer estuvo un chin mejor, pero la lluvia afectó todo. Vamos a ver cómo evoluciona el día”, comentó.
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De igual forma, la camarera Martha de León indicó que, a pesar de iniciar su jornada a las 7 de la mañana, entrada la tarde aún no había realizado ventas.
“Es la primera Semana Santa que veo así de floja”, dijo.
Osiris Castro, propietario de la cafetería José, señaló que, aunque el Jueves Santo fue positivo, este viernes ha sido más débil.
“Esperemos que el negocio se llene. Vendemos pescado, camarones, lambí y pollo a precios asequibles, expresó.
En la misma línea, el vendedor Pedro Santana afirmó que las ventas han disminuido considerablemente.
“Han bajado más de un 80 % en comparación con hace 10 años. Antes a esta hora ya había vendido muchos pescados”, aseguró.
Así, mientras de visitantes disfrutan de un ambiente tranquilo, seguro y familiar en Boca Chica, los comerciantes mantienen la esperanza de que, con el paso de las horas y el resto del asueto de Semana Santa, la actividad económica logre repuntar.

