RïO DE JANEIRO, 15 Dic 2012 (AFP) – A un año y medio del comienzo de la Copa del Mundo de fútbol 2014 en Brasil, los turistas que desembarcan en el puerto de Rio de Janeiro son víctimas de una mafia de conductores de taxi y de minibuses privados, denunció este sábado el diario local O Globo.
Los visitantes brasileños y extranjeros que el viernes llegaban en barco a Rio -puerta de entrada del turismo al país y a la ciudad que en 2016 acogerá los Juegos Olímpicos- no encontraban taxis para hacer un viaje normal.
Los taxistas les obligaban a optar por los circuitos turísticos al Corcovado y a Copacabana por al menos 250 reales (125 dólares), afirma el diario. En lo que respecta a los minibuses, que están obligados a respetar los trayectos autorizados previamente por la alcaldía, pedían 30 dólares por persona para ir al Corcovado y no salían si antes el vehículo no estaba lleno, con 15 pasajeros.
O Globo destaca que este «festival de irregularidades» comenzó diez minutos después de una operación de control de la Secretaria de Transporte municipal en la zona portuaria, a donde en esta época del año llegan numerosos barcos.
Durante la operación bautizada «Taxi legal», los controladores municipales suspendieron incluso los servicios de taxis autorizados por la alcaldía, ya que también ellos cometían infracciones, como no establecer el precio preestablecido en función del destino.
«Convocaremos a las cooperativas de taxis y veremos qué sanciones aplicamos», declaró el secretario de Transporte, Carlos Roberto Osorio, según la edición de O Globo de este sábado.
