Al compás de un Big: Big Bang: esta teoría establece que el universo comenzó con una gran explosión. La expresión goza de aceptación mundial, pero es muy poco afortunada, ya que ese término sugiere una explosión a partir de un punto. Pero como el universo no dispone de ningún centro, y una explosión entendida como se suele entender sí dispone de él. Sea como sea, se cree que así comenzó todo, de acuerdo con la cual el universo está en expansión, como consecuencia de la explosión inicial.
Big Crunch: con esta expresión se alude el fin del universo, al legar ese momento en que la gravedad impediría la expansión del cosmos, y éste empezará a encogerse, recogiendo una a una todas sus galaxias, estrellas, planetas y asteroides, hasta morir aplastado por su propia masa. Toda la materia y la energía se unirían en un solo punto, y esto sería la muerte del universo, de la realidad.
Big Rip: a diferencia del Big Crunch, en el que todo termina condensado en un solo punto, en este modelo, el universo se irá desmembrando poco a poco, vaciando la materia hacia la nada, donde los átomos lentamente se disolverán en partículas flotantes que permanecerían para siempre separadas, sin cohesión gravitatoria ni energía alguna. Los autores de esta hipótesis calculan que el fin del universo, tal como lo conocemos, ocurriría dentro de 150 mil millones de años. A este modelo también se le llama Teoría del eterno Big Bang.
Big Fonce: es la más reciente noción del origen del universo, que evoca ciclos interminables de vida y muerte del cosmos, mediante los cuales el universo se expande y se contrae, eternamente, cada 100 mil millones de años. Actualmente estaríamos viviendo la etapa temprana de otro Big Bang, cuya expansión durará 80 mil millones de años, luego de lo cual se comprimirá lentamente hasta agotar otro ciclo similar, para volver a renacer de su propia nada y comenzar de nuevo, con toda la eternidad a su favor. ¿Qué os parece, amigo lector?

