Todo sobre el dedo gordo: el dedo pulgar o pólice es el primer dedo de una mano. Científicamente se le denomina Pollex y digitus primus manus, un verdadero engendro verbal sólo para los entendidos. El sabio Aristóteles le puso el apodo dedo gordo. El pulgar de la mano es oponible a los otros cuatro dedos, puede tocarlos de su punta hasta su base. Esta cualidad nos dio una ventaja evolutiva muy notable, dando origen al vendaval de inventos. Así que dígale: ¡Gracias, mano!
El dedo gordo, de mano y pie, tienen un valor erótico equivalente al miembro viril. El dedo gordo del pie muy pronunciado revela a una persona astuta y sexualmente muy activa. Curiosamente, nadie puede hablar sin dejar de mover los dedos de sus pies, hecho comprobable cuando estamos bañándonos en una piscina. El dedo gordo hacia arriba es señal de aprobación, y hacia abajo, rechazo, una señal popularizada por los Césares romanos en los coliseos para decidir la suerte de los gladiadores. El factor más importante es la liberación de su función en la marcha, que es crucial para los simios. Esto es, la posición del dedo gordo apresuró nuestro andar perfectamente bípedo o en dos pies. ¿Lo sabía?
La mano, y su fiel dedo gordo, forman la herramienta más perfecta del universo. Pero asombrosamente, el pico y lengua de las cotorras y cacatúas son casi igual de habilidosos: parten una nuez, sacan su contenido, se lo comen y desechan el resto, en ráfagas de segundo. El Oso Panda y el Koala, tienen un sexto dedo que actúa como dedo gordo. El diccionario recoge 670 mil maneras de enviar mensajes con las manos. Harían falta 39 horas para mostrarlas todas. Así lo hizo el podólogo Calvin Baldwin, y se cansó él antes que sus manos. ¿Qué le parece?

