Todo sobre los vórtices de la Tierra: son líneas de fuerza magnética que rodean al planeta, mismas líneas que coinciden exactamente con monumentos de las civilizaciones más antiguas como las pirámides de Egipto, Machupichu, Teotihuacán, Pascua, Petra, Abusimbel y 4 centros rituales de Mayas y aztecas.
Los vórtices pueden ser grandes, medianos o menores, ya sea en forma volcanes, altas montañas, aguas termales, depósitos minerales, corrientes bajo el océano, profundos barrancos, afloramientos rocosos, e incluso en desiertos como el del Sinaí y la zona del silencio, en México. Investigaciones de la NASA han probado que el campo energético humano está en sintonía con los vórtices planetarios. Muchos templos sagrados e iglesias han sido construidos cerca de vórtices menores, por ejemplo, la catedral de Chartres en Francia, algunos templos incas y el palacio de Potala en el Tíbet.
Las antiguas civilizaciones varias docenas de siglos atrás, sabían que nuestro planeta es un organismo viviente perfecto, que al igual que el ser humano, poseía un cuerpo físico estructurado y controlado por su alma, mente, espíritu o conciencia, llámelo como quiera. Hoy se le llama teoría Gaia a estos conocimientos aún no comprendidos ni profundizados del todo.
Y así como nuestro cuerpo físico, cuenta con 1.299 epicentros energéticos (puntos de acupuntura), siete chacras o vórtices neurálgicos, nuestro planeta tierra también posee epicentros o vórtices magnéticos, quizás unos 2 millones. Los vórtices de la Tierra también están asociados con la actividad paranormal, como avistamientos de ovnis. El vórtice más famoso es el Triángulo de las Bermudas. Todo esto está a mitad de camino entre la ciencia, la especulación y el conocimiento alternativo, lo cual lo hace tan desconcertante, fascinante y proclive a la información chatarra. ¿Usted qué opina?

