El Nacional
La Iglesia Católica no ejerció presiones para que los legisladores aprobaran el artículo 30 de la Constitución, que mantiene la penalización al abortó, aclaró ayer el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez.
López Rodríguez negó las presiones que le atribuyen algunos sectores, pese a la vigilia montada por sectores eclesiásticos frente al Congreso Nacional, y a la homilía pronunciada el Viernes Santo, donde se criticaba a quienes favorecen la despenalización del aborto.
Tras oficiar una misa con motivo del 86 aniversario de la Junta Central Electoral, el cardenal restó importancia a quienes han lanzado críticas por la posición que asumiera la Iglesia Católica, y felicitó a los legisladores por aprobar el polémico artículo 30.
Para mí es clarísimo que nosotros hemos tomado la posición correcta, la que se necesita, y me alegro, y felicito también a los legisladores porque prescindiendo de presiones o no, ellos son iguales que otros y votaron en contra, enfatizó el prelado.
El cardenal rechazó que la aprobación del artículo sea un retroceso, como afirmó la dirigente perredeísta Milagros Ortiz Bosch.
Rechazó que legislar para matar haya sido progreso, sino un retroceso, y opinó que el hecho de que hayan muchos países, comenzando por Estados Unidos y toda Europa que legislen a favor de que se mate gente significa un retroceso enorme.

