La sinceridad recompensada es uno de los placeres más gratificantes que existen en esta vida”.
Albert Espinosa
“Como el arado obedece las palabras, Dios recompensa las plegarias”.
William Blake
Carlos Yohelín Santa venció grandes vicisitudes para alcanzar diferentes hazañas en el atletismo nacional e internacional.
Yohelín fue un atleta valiente y tenía el pleno conocimiento de que podía triunfar, pues inició el atletismo con 16 años de edad y tras sus grandes victorias y sacrificio en esa difícil disciplina, este mes abrazará la inmortalidad, al ser escogido por el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano.
Un trabajador a tiempo completo y no tenía miedo para competir contra grandes atletas de categoría mundial.
Juegos Nacionales
En los Juegos Deportivos Nacionales de Mao en 1997, tuvo su primera prueba de fuego.
Era la primera competencia de alto nivel en que ponía en juego su talento.
Allí causó una gran sensación. No hay duda de que esos Juegos Nacionales lo catapultaron como una futura estrella.
Siendo un novato, conquistó 3 medallas de oro en 100, 200 y 400 metros planos y sumó dos de plata en 4×100 y 4×400.
Recuerdo que los técnicos de las diferentes regiones del país y los especialistas en atletismo comenzaron a preguntar de qué pueblo era Yohelín Santa y quién era su entrenador.
El recién electo inmortal recuerda con mucha satisfacción, que luego de sus hazañas en los Juegos Nacionales de Mao, recibió muchas felicitaciones y de inmediato, los entrenadores de la Federación Dominicana de Atletismo pusieron sus ojos en él, para eventos nacionales e internacionales.
Internacional
Con voz que reflejaba su emoción, Carlos Yohelín manifestó: “Dos competencias cambiaron muchas cosas para mí: ser campeón Iberoamericano en el 2002 y en ese mismo año, alcanzar el Campeonato Centroamericanos”.
“Eso no se puede olvidar nunca, pues de ahí en adelante, me convertí en un corredor temible para mis oponentes y los entrenadores contrarios”.
Juan Núñez
No titubeó en hacer público, que Juan Núñez, es el atleta que más admira. Reconoció que Núñez ha sido uno de los mejores velocistas dominicanos de todos los tiempos.
Estimó como inexplicable que el vegano Juan Núñez pudiera competir a nivel internacional y realizar buenas marcas, cuando en el país no había las mínimas condiciones para entrenar.
“Esos atletas de esa época no recibían ayuda y competían en base a puro pulmón, coraje y corazón”.
Familia
Yohelín tiene una hermosa familia, la cual valora mucho y señala: “Esto ha sido un regalo de Dios”.
Hace 20 años que contrajo matrimonio con Dahiana Reyes de Santa. Tienen 3 hijos: Yoheliana, de 19 años; Samir, de 16 y Darlenis, de 11. Son sus padres, Carlos Santa y Asia Amantina Ramírez.
Abuelo
Recuerda con mucho amor a su abuelo, Benjamín Félix Urbáez, a quien todas las mañanas tenía que leerle la biblia.
Revela que su abuelo Benjamín no sabía leer ni escribir y que cogía un chucho y le decía: “Ven Yohelín a leerme la biblia”.
“Eso me hizo una persona muy religiosa y un buen ser humano”.
Valencia
Residió dos años en Valencia, España, donde compitió en grandes eventos.
Mencionó que asistió al Grand Prix y otras justas internacionales de alto nivel.
Corrió en Suiza y Atenas.
Envió un mensaje a los jóvenes atletas, sobre la importancia de entrenar y seguir las enseñanzas de sus técnicos. Dijo que eso le ayudó a mejorar bastante, sobre todo, en la especialidad de los 200 metros. “La disciplina lo es todo”, enfatizó.
Mariano Reyes
Agradeció a Mario Reyes, quien siempre lo motivó y lo consideró como un hijo. “Él fue la persona que me dio la noticia de que había sido elegido para integrar el Pabellón de la Fama”.
Sostuvo que los hijos de Mariano y él son como hermanos.
Elogió al doctor Dionisio Guzmán, quien también le llamó vía celular.
Más de 20 oro
Yohelín es considerado uno de los mejores atletas que ha pasado por la Marina de Guerra. Tiene más de 20 medallas de oro, que conquistó en los Juegos Militares. Allí compitió durante 12 años, obteniendo muchas medallas de plata y bronce.
“Fueron momentos dorados”, aseveró. Carlos Johelín Santa: ¡Un señor campeón! Un resultado de la disciplina, coraje, tenacidad y amor a su patria.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos