¿Por qué no son opción?
Señor director:
No tenemos suficientes recursos, los partidos mayoritarios acaparan los medios de comunicación, aunque representamos el verdadero cambio, la gente no nos ve con oportunidad de ganar…
Son algunas de las excusas que ponen los partidos minoritarios al ser cuestionados de por qué, al día de hoy, no son una opción de poder en República Dominicana y, analizándolo un poco más de cerca, entiendo que no están muy lejos de la realidad.
Hay una verdad irrefutable: a nadie le gusta perder. Por eso, al momento de una persona votar, lo hace por el que considere que hará mejor trabajo, y también que tiene mejores oportunidades. Solo los militantes, el famoso voto duro, votan por su partido sabiendo que perderá.
En nuestro país existe una gran parte de la población que en cada comicio se abstiene porque no considera que valga la pena, o porque ninguna de las opciones le interesa. Tras ese voto es que estas pequeñas organizaciones deben dirigirse.
En la política, como en todos los ámbitos profesionales, los espacios no se ceden, hay que ganárselos y muchas veces hay que hacer cosas que uno no quiere para ganarse esos espacios. Con esto no me refiero a violar la ley o hacer algo inmoral.
En repetidas ocasiones ha surgido la idea de unificarlos para consolidar una verdadera fuerza política. No creo estar inventando el agua tibia ni el hielo en cubito: La unión hace la fuerza, La política es el arte de sumar, es una frase célebres que demuestra que es la mejor opción.
Por el contrario, como si fuera un plan con miras a desaparecer, los partidos minoritarios se siguen fraccionando, siguen matando sus oportunidades de llegar al poder, y no me refiero a una alianza con uno de los mayoritarios para coger una cuota pírrica de poder que solo da es para jugar a la demagogia, populismo y clientelismo.
Parecería una falta de visión, pero también podría ser falta de interés. Usted podrá decir: ¿A qué partido no le gustaría convertirse en mayoritario? Y yo respondería que a todos les interesa. Sin embargo, no están dispuestos a hacer lo necesario para esa transición, quizás porque son más de lo que conocemos y no tienen nada qué ofrecer, o porque la poca cuota de votantes solo la quieren para venderla al mejor postor a los grandes. Si no es alguna de estas opciones, me rindo.
Atentamente,
Anatoli Peralta
Santo Domingo
