Apuros Judiciales
Señor director:
Aun cuando los síntomas son suficientemente conocidos y permiten establecer el diagnóstico de la presente patología social, es de saber que el narcotráfico ofrece una brutal resistencia a los remedios administrados por el esfuerzo institucional.
Basta curiosear el diagrama nacional para asumir que el trágico balance potencia la amenaza de neutralizar las normas y convencionalismos que aun persisten como elementos de valor sociopolítico.
Sin embargo, no todo está perdido a la luz de la actitud adoptada por quienes persisten en cerrar el compromiso de representar al pueblo como debe ser, frente al oscuro emplazamiento del bajo mundo.
Vale, entonces, la jurídica advertencia del procurador general de la República, Radhamés Jiménez Peña, en el sentido de que las investigaciones de carácter penal deben ser conducidas por el Ministerio Público.
Nada tan correcto como conceptualizar el sentido del orden legal, sin olvidar que, a propósito del caso Figueroa Agosto, se invierte absurda e indolentemente el recurrente axioma: «la unión hace la fuerza Esto así, porque podría entenderse que hace la debilidad.
De ahí la razón por la cual el funcionario representante del Poder Ejecutivo en el ámbito de la Justicia, invoca la Carta Magna para fortalecer la posibilidad de reducir la impunidad que convierte en inhabitable a esta nación de nuestros amores y de nuestros dolores.
El momento, por tanto, es para saludar la advertencia de la autoridad con vocación de «evidenciar» causas y efectos establecidos en la mafiosa voluntad de ocultar y «silenciar».
De ahí, la razón por la cual el funcionario representante del Poder Ejecutivo en el ámbito de la Justicia invoca la Carta Magna para fortalecer la posibilidad de reducir la impunidad, que convierte en inhabitable a esta nación de nuestros amores y de nuestros dolores.
El momento, por tanto, es para saludar la advertencia de la autoridad con vocación de «evidenciar» causas y efectos establecidos en la mafiosa voluntad de ocultar y «silenciar».
Atentamente,
Cristóbal Deschamps
Santo Domingo

