valor del Metro
Señor director:
Durante todo este tiempo hemos soportado las monsergas de una minoría aviesa que han tomado al Metro de Santo Domingo como su blanco de ataque. No ha habido disparate que no haya salido de esos heraldos del atraso y el subdesarrollo en contra del Metro.
Claro está, estos privilegiados de la sociedad se oponen a la obra debido a que nunca ni ellos ni sus hijos han padecido la pesadilla del mal llamado transporte público. Estas personas jamás han puesto sus traseros en un destartalado autobús de esos que la gente llama guaguas voladoras; pero igualmente, esas personas nunca se montaron en la ruta A o B ni mucho menos en la ruta 5 de Autobuses Metro, y (¡ni imaginarlo!) en las que fueron las Banderitas, como tampoco lo han asaltado ni violado en un carro de concho o un motoconcho.
A pesar de sus insulsas letanías, los críticos de pacotilla del Metro de Santo Domingo ignoran que el centro de todo el transporte a nivel mundial es la gente. Las ganancias, como erróneamente creen estos teóricos del anacronismo opuestos al Metro, son secundarias. Solo hay que ver que las ciudades más desarrolladas del mundo se dirigen a ofertar un transporte público totalmente gratuito.
Por ejemplo, el tren que recorre toda la ciudad de Ginebra, en Suiza, es gratis para el visitante; pero así también en muchas ciudades alemanas, lo que demuestra que lo que se persigue no es la rentabilidad del transporte, sino el servicio de calidad a la gente y la descontaminación de los espacios urbanos y del medio ambiente.
Ningún metro en el mundo es rentable, y, a pesar de eso, estas voces del paleolítico nuestro que quieren medir el impacto del Metro por la ganancia, siguen con sus infundados cuestionamientos. ¡Craso error!
Atentamente
Elvis Valoy
Abogado

