La crisis del PRD
Señor director:
El Partido Revolucionario Dominicano (PRD), es una escuela de democracia en la República Dominicana, pero le hacen falta reglas internas que la afiancen ante la ausencia de marco regulatorio externo.
En ese sentido, creo conveniente que el partido blanco restablezca el articulado que prohibía que el presidente, secretario general, y el de organización, entre otros, pudieran aspirar a la presidencia de la República, durante el período de su ejercicio, ni aun renunciando al mismo.
La actual crisis del PRD no solo la genera el hecho de que el presidente institucional ingeniero Miguel Vargas Maldonado y sus seguidores no se integraran a la pasada campaña, sino también a que, en su condición de presidente del partido, Miguel Vargas tendría ventajas en la contienda interna para elegir el candidato presidencial del 2016, pues no solo administrará los recursos que el Estado otorga al partido, sino que tendrá derecho a formar la Comisión Electoral Organizadora de ese proceso, tema de cuestionamientos y conflictos siempre dentro del PRD.
Algo que podría ayudar a superar la crisis del PRD sería la ley de partidos, pero al partido de gobierno, que posee el control de las cámaras de diputados y del Senado, podría aplicar una táctica dilatoria para aprobar dicha ley, para así prolongar la crisis de su principal adversario.
De ahí que entendemos que cabe a los miembros emblemáticos de ese partido como Vicente Sánchez Baret, Hugo Tolentino Dipp, Peggy Cabral y otros dirigentes, e incluso dominicanos de buena voluntad, que se constituyan en mediadores entre los dos grupos en conflictos, a fin de viabilizar acuerdos que restablezcan la unidad dentro del partido que lideró el doctor José Francisco Peña Gómez.
Creemos que todavía el PRD puede hacer grandes aportes a la nación. Las instituciones estatales todavía son muy débiles y los controles son escasos, lo cual permite a ciertos funcionarios hacer su voluntad en todo, y hay que decir que no siempre actúan por el bien común, y es frecuente la práctica de crear privilegios para pequeños grupos en detrimento de la mayoría. Esta situación hay que superarla, y el PRD debe contribuir en ello.
Atentamente,
Manuel Andújar
Santo Domingo

