Por lo visto, hay dudas y controvertidas opiniones sobre la bobalicona historia del robo de un avión el pasado domingo del hangar del aeropuerto de El Higüero, de cuyo nombre no quiero acordarme.
Un mandamás ratificó, en términos muy plácidos, que la nave sustraída es un modelo Beechcraft King Air 200.
Por la invisibilidad con que despegó del referido aeropuerto, puede ser que se trate de otro. Quizás es un avión furtivo, también llamado invisible, no precisamente el F-117 Nighthawk, sino el de segunda generación, el B-2 Spirit, para quien no hay Súper Tucano que valga.
Hugo Chávez, que está chivo con el cliente de Petrocaribe, que incumple protocolos y se mezcla en asuntos non sanctos, y a veces Santos Calderón, sin apuros, halló la nave en Apure.
Luego de la incursión intrusa del avión en territorio bolivariano, donde sí es visible, Leonel Fernández se propuso visitar a su par venezolano, pero no pudo ser por culpa de una tal Agenda Apretada.
El desaire viene precedido de la revelación, el pasado 6 de septiembre, del cable de la Embajada, fechado el 29 de junio de 2005, número 3408, aireado por Wikileaks y que atribuyen a Leonel Fernández.
Entre otras afirmaciones, Leonel habría dicho que Chávez es intelectualmente débil, y que incluso tiene problemas para poder elaborar argumentos coherentes.
Como resultado, Fernández y otros líderes de América Latina ven a Chávez en un nivel intelectual inferior a ellos mismos y en privado se burlan de la incapacidad de Chávez para articularse de una manera inteligente, precisa el cable.
De manera, que el robo de un avión en El Higüero, que aparece en Venezuela, no les hace ninguna gracia a los bolivarianos, a propósito, muy broncos con algunos escuálidos que veranean por La Romana.
