El jurista Cándido Simón criticó ayer sábado y consideró discriminatoria y errónea la decisión del procurador general de la República de ordenar a los fiscales no conciliar, judicializar y pedir prisión contra los hombres involucrados en violencia contra la mujer.
Simón dijo que contrario a lo que persigue el procurador Radhamés Jiménez Peña, con la medida se producirá un aumento de la violencia contra la mujer.
Las instrucciones impartidas por el procurador general de la República a todos los representantes del ministerio público de que no concilien ningún caso de violencia contra la mujer es discriminatoria, desproporcional, irrazonable, violenta, errónea y afecta la independencia funcional de los demás miembros del Ministerio Público, sostuvo Simón.
Precisó que la Constitución de la República protege el derecho a no ser discriminado por razones de género, por el hecho de ser hombre o mujer, razón por la que entiende que cuando el Ministerio Público asume una política de protección a la mujer la está discriminando indirectamente al considerarla como un ser débil e inferior a la vez que se suma a la violencia al resistirse a la conciliación e implementar la prisión preventiva como regla que se sabe es contrario al artículo 40 de la Constitución.
La relación de parejas, que son entes de género, sexo y origen diferentes, no puede tratarse como un campo de batalla donde se libra un combate en que el hombre es el enemigo y la mujer es la víctima, sino como una relación dialéctica en que conviven de manera dinámica entes distintos con un propósito común que es la familia. El Estado a través de sus políticas públicas no puede sumarse a las contradicciones para incentivarlas, sino intervenir para conciliar los intereses contrapuestos que puedan surgir en esa relación, dijo Simón.

