Santiago de Chile. EFE. Chile y Bolivia buscarán mañana el liderato del Grupo A en su último partido de la primera fase, un choque que la Roja encara en un ambiente convulso por la indisciplina de Arturo Vidal y que los bolivianos quieren aprovechar para dar una de las sorpresas de la Copa América.
Ambos lideran el grupo con cuatro puntos y tienen muchos números para pasar a los cuartos de final, pero Chile cuenta con una mejor diferencia de goles e incluso es posible, según la combinación de resultados, un triple empate a cinco puntos en la cabeza entre Chile, Bolivia y México.
Para el equipo de Jorge Sampaoli, el duelo será una prueba de fuego para determinar cómo ha encajado la última polémica del talentoso Vidal, que ha relegado los temas futbolísticos a un segundo plano.
El volante del Juventus sufrió un accidente el martes por la noche cuando conducía ebrio cerca de Santiago y pasó varias horas detenido en una comisaría de policía.
Sampaoli decidió no castigar el acto de indisciplina de su mejor jugador, que lleva tres goles en el torneo, y lo mantuvo en el equipo, mientras que el protagonista de la polémica pidió perdón por lo sucedido.

