¿Qué Pasa?

CINE Y SOCIEDAD
“Fast & Furious 5”: ¡Viva el cine veraniego!

<STRONG>CINE Y SOCIEDAD<BR></STRONG>“Fast & Furious 5”: ¡Viva el cine veraniego!

¿Es usted de los que se divierten presenciando delirantes persecuciones automovilísticas y choques de carros que quedan hechos pedazos?  ¿Le satisfacen las películas presuntuosamente tontas, plenas de acción y de clichés, ridículamente inverisímiles y cargadas de ruido, y sugerentes y sensuales poses?

Si su respuesta fue afirmativa a cualquiera de esas interrogantes, ya no busque más: esta es su película.

¿Cómo ha llegado una mediocridad al estilo “Fast & the Furious” a transformarse en una redituable franquicia que amenaza con extenderse de forma interminable? No hay una sola respuesta para semejante pregunta.

“Fast & Furious 5” es el ‘nuevo aporte’ de una saga que se regodea en su propia formula: espectaculares y súper rápidos carros, chicas con poca ropa y explosivas curvas, y unos tipos tan duros capaces de derretir hasta el acero… con su sola presencia.

El resultado, uno tendría que admitir aunque cueste decirlo, entretiene y deja exhausto al espectador con su endiablado ritmo, su imparable descarga de adrenalina y su ensordecedora sinfonía de hierro y plomo retorcidos. En todo esto, hay que dar crédito al director Justin Lin, quien tomo una nati muerte franquicia –ha dirigido los últimos tres capítulos– y prácticamente la ha llevado a reinventarse a sí misma. Nunca he sido seguidor de la serie, por supuesto, pero he de reconocer que los fans del cine de acción y violencia, en su sentido más genérico, tienen razones de sobra para estar de plácemes con ella.

  La película, que parece haber sido concebida a partir de las directrices trazadas por “The Italian Job” y “Ocean’s Eleven” –la historia casi ha devenido en una mezcla de ambas –tiene licencia de paso, puesto que el guión carece de todo fundamento, pero el film es muy visual, y sobre todo “está muy bien hechecito”.

El guión, por tanto, carece de toda pretensión. Lo que interesa aquí son las acrobacias automovilísticas, las persecuciones, el exhibicionismo muscular y la parafernalia policial, y naturalmente, los puñetazos y disparos a granel. A la película le sobran unos 25 o 30 minutos, pero no importa; el film sigue siendo un disparate plagado de incongruencias, pero tampoco importa. De la mano del director Lin, Vin Diesel, Paul Walker, Dwayne Johnson y sus compinches harán que todo funcione con armonía y excesiva precisión. ¡Viva el cine veraniego!

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación