El hábito en niños y adolescentes de ver televisión durante varias horas, además de la contaminación ambiental, está ocasionando daños en la vista y lagrimeo en siete de cada 10 personas que acuden a consultas de oftalmología. La información la ofreció la doctora Antonia Paniagua especialista del hospital Doctor Elías Santana de Santo Domingo Este y la Fundación Centro Láser atribuyó el problema al uso continuo de las pantallas electrónicas, teléfonos inteligentes, tabletas, televisores, juegos de video, computadoras portátiles y de escritorio. También está ocasionando daños en la visión la contaminación ambiental en las áreas urbanas de Santo Domingo, Santiago y otras ciudades.
La oftalmóloga expresó que existe un tratamiento sencillo para el lagrimeo que consiste en aplicar un masaje alrededor del párpado en dirección a la esquina de la nariz, pero si persiste el problema en el primer año de vida al niño se le debe practicar una cirugía denominada sondaje.
La doctora Paniagua explicó que los ojos producen lágrimas de la grasa, moco y el agua en el cuerpo que le ayudan a mantener húmeda la superficie y a eliminar partículas y entes extraños. También se produce lagrimeo en los ojos por resequedad ocular, alergias, presencia de cuerpos extraños y por la incapacidad del sistema de drenaje para desviar las lagrimales hacia la nariz.
El lagrimeo
La oftalmóloga Paniagua expresó que cuando una persona presenta lagrimeo durante 15 ó 30 días, debe acudir a un oftalmólogo y abstenerse de utilizar gotas indiscriminadamente. Dijo que el lagrimeo se cura en algunas ocasiones de forma simple y en otras ocasiones con una intervención quirúrgica de 30 minutos. Citó que en la medida que los pacientes no se tratan el lagrimeo el ojo se puede infectar y producir lagrimeo permanente, arrugas, inflamación y laceraciones en los párpados.
Los adultos
La doctora Paniagua comentó que las personas ancianas padezcan lagrimeo “por laxitud de los párpados superiores e inferiores y ésto se debe a que cuando los párpados se flojan y la piel pierde potencia para succionar las lágrimas que se desbordan”. Dijo que cuando el paciente no parpadea con fuerza, debido a la edad de las personas, las lágrimas van quedando atrapadas y se forman cálculos que obstruyen el conducto lagrimal.
La frecuencia de pacientes dominicanos con lagrimeo ha aumentado de manera alarmante en la última década, hasta situarse en una proporción de siete de cada diez personas en la consulta oftalmológica.

