El candidato presidencial de la UDC, Luis Acosta Moreta, Luis El Gallo, pidió hoy fortaleza y capacidad de lucha de los buenos dominicanos para lograr sostener el desarrollo del país, en el año que recién comienza. Luis El Gallo, candidato presidencial del Partido Unión Demócrata Cristiana UDC- resaltó que sin la integración real y efectiva de las fuerzas productivas nacionales, la República Dominicana no saldrá del estancamiento.
Cada mujer y hombre, desde la posición social que tenga, le toca hacer su esfuerzo por el desarrollo nacional en este año, que debe estar henchido de esperanzas. Agregó que la lucha será sin descanso, por lo cual los empresarios también deben aportar su cuota de sacrificio, y pensar que la paz social sale de la justa distribucion de la riqueza. Al analizar el recién finalizado 2011 dijo que fue un año difícil para la República Dominicana, donde los sectores mayoritarios continúan sumergidos en el hambre, la miseria y el abandono social. Dijo que mientras haya un dominicano que pase hambre, y viva en casa con piso de tierra, no se puede hablar en este país de desarrollo. Consideró una gran mentira que se esté hablando de un desarrollo creciente, si primero no se ve la brecha social, la mala distribución de las riquezas, que lanza a la marginalidad a miles de dominicanos.
Cierto es que las grandes empresas, las multitiendas, los bancos y los consorcios económicos han tenido en el 2011 grandes beneficios, algunos históricos dentro de su capital, y para ellos ha sido un buen año. Pero al dominicano de a pie, al que camina en chancletas, un año es malo cuando no se pueden controlar los precios de los alimentos básicos, del arroz, las habichuelas, las carnes y los aceites. Destacó que no se puede echar toda la culpa al gobierno por los aumentos de los precios, debido a que está tomado las medidas par que haya una mejor producción, y los productos en su etapa básica mantengan buenos precios. Aclaró que no se puede olvidar que estamos en el mercado de la globalización, de la oferta y de la demanda, donde es el mercado que impone los precios, o sea los dueños de supermercados y de almacenes.

