El estudio sobre la deserción universitaria constituye un valioso aporte, con todo y que puedan discutirse las conclusiones. Al margen de otros factores, es alarmante que, de acuerdo con la organización Projuventud, que dirige Rómulo Vallejo, un 30.4% de los estudiantes interrumpan sus carreras por supuesta incapacidad económica. El costo de los estudios es citado como oro de los factores que inciden en la deserción escolar.
Es saludable que haya organizaciones que se ocupen de medir aspectos tan importantes del sistema educativo. Si un joven tiene que dejar sus estudios por problemas económicos, incluso en una academia de bajo costo como la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), es porque sus padres tampoco están en condiciones de impulsarlo. El estudio de Projuventud debe tomarse muy en cuenta para elaborar políticas que garanticen a los estudiantes costear, sin mayores traumas, sus carreras universitarias. De la manera que sea. Si a la deserción se agrega la deficiencia de la enseñanza el problema de la educación es gravísimo.
