La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, ha reiterado que la economía mundial enfrenta una etapa muy peligrosa. Aunque las autoridades suelen hacer caso omiso a tales alertas. Con la experiencia que se tiene lo más prudente es prestarles atención. Y más cuando después de todo República Dominicana no vive al margen ni por encima del bien y del mal, sino insertada a la economía global. La crisis de confianza de los mercados, los altos índices de desempleo y la desaceleración general del crecimiento son factores que no precisan de mayores análisis. El alto nivel de endeudamiento y la cuantiosa deuda social son elementos que tornan más brumoso el horizonte para este país. Lagarde advirtió que el crecimiento de la economía mundial podría ser muy inferior al 4%, lo que en el caso nuestro impactaría negativamente en sectores tan dinámicos como las remesas y el turismo. Los préstamos han sido un balón de oxígeno, pero las perspectivas descritas por Lagarde son para blindarse con decisiones concretas y eficaces. La crisis de Estados Unidos y España es suficiente para avalar el pronóstico de la directora del FMI.
