La flemática directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Cristhine Lagarde, ha reiterado su advertencia de que la economía mundial está en grave peligro y exige a la Unión Europea (UE) que aplique cuanto antes los acuerdos alcanzados respecto a la forma de rescatar economías en riesgo de quiebra. La señora Lagarde, quien también fue ministra de Finanzas de Francia, reclama que la UE apriete la tuerca para que los países en crisis reduzcan el déficit fiscal por debajo del tres por ciento del PIB y que por ninguna razón rebasen el techo de endeudamiento público. Por lo que realmente presiona la directora del FMI es por el cumplimiento de la promesa europea de suplirle 200 mil millones de euros para que pueda intervenir en el rescate de las economías en peligro con sus duras recetas de constreñimiento al gasto Público. Para reforzar aún más su criterio de que la economía mundial está al borde del desplome, Lagarde dijo que la crisis europea afecta a Estados Unidos y a países emergentes y que el FMI revaluará a la baja las perspectivas de crecimiento de la economía global.
