Campo de debate
El optimismo y el pesimismo o la realidad y la ilusión enfrentaron al ministro de Agricultura, Ángel Estévez, y el presidente de la Asociación de Hacendados y Agricultores, Ricardo Barceló, sobre la realidad del campo. O más bien sobre el relevo generacional.
En tanto Barceló describía unas perspectivas sombrías, Estévez veía con optimismo el panorama de la producción agrícola. Para el dirigente empresarial “no hay una generación de relevo, porque la mayoría de los productores no quieren ver a sus hijos pasando los trabajos que ellos han pasado en la agricultura”.
Aunque aclaró, eso sí, que la lucha de los productores es mantenerse produciendo para alimentar a la población, dado que una nación no puede importar todos los artículos que consume.
En cuanto al relevo generacional el titular de Agricultura tiene otra visión. Tras señalar que no es verdad que los jóvenes de hoy van a abandonar el campo, que ya no es el que tenían sus padres, el funcionario adujo incluso que ha visto mucho entusiasmo en los hijos de los productores con respecto a la agricultura. Y citó el caso de un hijo suyo de 25 años de edad. El tiempo será el que dirá la última palabra.

