Tiene todas las características de un bulto mediático el proceso disciplinario abierto por el presidente del Partido Revolucionario Social Cristiano (PRSC) contra tres dirigentes que promueven un pacto de la organización con el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) para respaldar la repostulación del presidente Danilo Medina.
Con el proceso contra Modesto Guzmán, director del Instituto Postal Dominicano (Inposdom), Alexandra Izquierdo, de Proindustria, y Rafaela Alburquerque, embajadora en Tawián, el presidente del PRSC tal vez solo ha querido guardar las apariencias sobre la supuesta independencia de su partido.
Es verdad que Antún dejó la dirección del Banco Nacional de la Vivienda (BNV) una vez fue proclamado candidato presidencial del PRSC, pero quien lo sustituyó en el cargo fue nada menos que su asistente personal, o sea, una persona de su confianza. Puede darse por descontado que el PRSC terminará más temprano que tarde aliado al PLD por más que Antún proclame que participará en el certamen con candidatura propia. Quizás considera extemporánea la presión de los reformistas que piden que el panorama se defina desde ahora.

