Medicinas falsas
Lejos de avergonzarse las autoridades presentan como si se tratara de una muestra de eficiencia el decomiso de medicamentos falsificados en Moca. Desde hace tiempo la ciudad se ha convertido en una suerte de paraíso en la adulteración de medicinas que se distribuyen en las farmacias como si llenaran todos los requisitos sanitarios.
Las razones por las cuales las autoridades no han podido erradicar el negocio son una incógnita. Se anuncian detenciones y decomisos, como los ocurridos el martes, pero en el menor tiempo se reanudan las operaciones, si es que por casualidad se detienen.
La Procuraduría Especializada de Medicamentos y la Policía incautaron maquinarias, vehículos y detuvieron a varias personas durante una cruzada contra la falsificación de medicinas. Pero el golpe no significa la erradicación de un negocio que atenta contra la salud de la población. Por las consecuencias que tiene la operación las autoridades tienen que desplegar el mayor esfuerzo para reducir por lo menos a su mínima expresión el peligroso negocio. Es inconcebible que Moca opere como una especie de capital de una práctica tan peligrosa para la salud.

