Apesar de los buenos resultados que se puedan exhibir, a la secretaria ejecutiva de la Comisión Economía para América Latina (Cepal), la mexicana Alicia Bárcenas, no le cuadra el modelo de desarrollo de la región.
En muchos casos el sistema tiene la particularidad de que las economías crecen y crecen, pero la epidemia de la pobreza no se reduce. Pero a pesar de advertencias, seminarios y conferencias los gobiernos no parecen siquiera darse por aludidos sobre la preocupación de la Cepal y otros organismos sobre las perspectivas de la economía.
Con excepción de República Dominicana, Panamá, Bolivia y algún otro país el panorama para la región se proyecta como sombrío. Según Bárcenas “Este año y el próximo no van a ser fáciles”.
Y al abogar por políticas más inclusivas la ejecutiva de la Cepal reiteró que el cortoplacismo no es la solución.
“Tenemos que movernos”, subrayó, “de una sociedad de privilegios a una más inclusiva”. A pesar de la insistencia nadie hace el menor caso, porque todos piensan que sus estrategias son las más indicadas, sobre todo si sirven para ganar votos.
