Triunfa sensatez
Sobre la decisión del Gobierno de no construir en la instalación de la Armada en Boca Chica un área de aislamiento para sospechosos de coronavirus, la verdad es que se ha impuesto la sensatez. Una zona turística, que necesita mejorar infraestructura y condiciones para atraer visitantes, no es el mejor lugar para habilitar un espacio contra una enfermedad contagiosa, que ya ha causado tantos estragos.
Al detener la construcción el presidente Danilo Medina ha devuelto la tranquilidad a los residentes en el municipio, que se habían movilizado en protesta con la consigna de que preferían morir de un tiro y no de un virus.
El proceso en torno al área de aislamiento sacó a relucir contradicciones entre los ministerios de Salud Pública y de Defensa. Además de refutar la negativa del ministro de Defensa, Rubén Darío Sem, el titular de Salud culpó a la diputada Josefa Castillo, del Partido Revolucionario Moderno (PRM), de las protestas y de confundir a la población sobre el área de aislamiento.
Pero con la decisión del Gobierno de no construir el área en la zona al menos la tranquilidad ha vuelto a la población.

