Fracasado, por suerte, el proyecto sobre la remodelación del entorno del estadio Quisqueya, el objetivo ahora es utilizar los fondos de pensiones en un amplio programa inmobiliario. El superintendente de Pensiones, Joaquín Gerónimo, ha dado cuenta de un supuesto consenso para utilizar los recursos a favor de proyectos habitacionales.Ese consenso se reduce, por supuesto, al sector oficial. Gerónimo era el mismo que impulsaba desde la gerencia del Banco Nacional de la Vivienda (BNV) la repudiada construcción de un museo, un hotel, cuatro torres y otras obras que suponían un endeudamiento de más de 100 millones de dólares alrededor del Quisqueya. Su designación como superintendente de Pensiones generó incertidumbre pues de inmediato se la asoció con el plan para usar los fondos de los trabajadores en un proyecto habitacional. Amparado en el poder el funcionario se ha ocupado de confirmar las aprensiones sobre la suerte que corren los recursos. Con experiencias tan amargas y desconsoladoras como la del Banco de los Trabajadores la verdad es que el Gobierno no debería tocar los fondos de pensiones, para vivienda ni para nada.
