El préstamo de hasta mil millones de pesos que el Congreso ha autorizado al banco de reservas conceder a los ayuntamientos y juntas municipales para el pago de la regalía pascual no debería sorprender ni alarmar, pues ese es un tipo de crédito que se concede todos los años para el mismo destino. Lo que en realidad solicitan los cabildos y juntas es un reenganche, al concluir el pago del préstamo con el cual se pagó el sueldo el año precedente. La razón por la cual el Congreso debe aprobar ese empréstito, que antes se concedía con la sola aprobación del Ministerio de Hacienda, es porque así lo manda la nueva Ley de Crédito Público, que establece que las instituciones públicas que soliciten crédito cuyo pago exceda o corresponda el ejercicio fiscal de un ano debe ser aprobado por una ley del Congreso. No hay que alarmarse porque de lo que se trata es de un reenganche,
