Por primera vez el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha asumido con real preocupación el problema del déficit fiscal de la economía estadounidense. E incluso ha advertido, tras reducir su proyección sobre la recuperación, que la superpotencia juega con fuego al no tomar las medidas para enfrentar el agujero financiero. La crisis de Grecia y de otros países de Europa ha sacado a relucir complicidades de las que sin duda busca ahora cuidarse el FMI al prevenir sobre la situación de Estados Unidos. Es harto conocido que la crisis que hundió a la economía estadounidense no llegó sola. Sin embargo, el caso es que el Fondo está preocupado por el déficit y el problema de la recuperación en una nación que es el epicentro de la economía mundial por las repercusiones que tendría en el planeta. El alza en los precios de materias primas como el petróleo, de los alimentos y de otros productos básicos son de por sí bastante inquietantes como para agregar más incertidumbre. Países como República Dominicana, cuyas economías crecen en la misma proporción que la pobreza, deben prestar mucha atención a las notas del FMI.
