Al menos tres procuradores adjuntos con mucho protagonismo fueron excluidos como ayudantes del actual incumbente del organismo. Uno es el polémico director del Departamento de Persecución de la Corrupción Administrativa (DPCA), Hotoniel Bonilla, a quien Francisco Domínguez Brito restó incluso seriedad en la solicitud para archivar el expediente por corrupción contra el senador Félix Bautista. Que, por cierto, no ha sido el único que ha pedido que se archive. Los otros son Germán Miranda Villalona, encargado de la Unidad antilavado de activos, y Rosanna Reyes, para asuntos de violencia de género. Sin embargo, cada uno se mantiene en su puesto, pues el presidente Danilo Medina todavía no ha nombrado los procuradores adjuntos que corresponden al Ejecutivo. Una cosa ha salido a relucir: ninguno de los tres gozan de la confianza de Domínguez Brito para desempeñar sus respectivas posiciones. Las censuras a la labor de sus departamentos han sido muy obvias. De ahí que si permanecen en sus cargos será única y exclusivamente por decisión del mandatario. Es lo que se advierte.
