La investigación sobre las operaciones del senador Amable Aristy Castro en la Liga Municipal Dominicana (LMD) puede convertirse en una caja de Pandora. Sin embargo, se tiene la esperanza de que en aras de establecer responsabilidades, la Dirección para la Persecución de la Corrupción Administrativa (DPCA) cumpla sus atribuciones sin obviar ningún elemento. Porque puede darse el caso de que las irregularidades en que habría incurrido Aristy Castro sean comunes a la administración pública.
El dilema sería entonces que además del senador por La Altagracia se tendría que proceder contra todos los que han cometido las mismas violaciones. El director de la DPCA ha requerido a la LMD informaciones sobre la ejecución de más de 121 millones de pesos, el destino de 100 pistolas y la compra de un helicóptero durante la gestión de Aristy Castro. La intervención ha sido en respuesta a una aireada auditoría de 2006 de la Cámara de Cuentas en la que habrían detectado irregularidades. Entre los descuadres se cita, entre otros casos, el pago de más de 60 millones por concepto de cuentas por cobrar a varios ayuntamientos y juntas municipales.
