El veredicto del jurado del Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, debió debatirse entre las obras propuestas y las historias de esas obras, entre lo que estéticamente parecen ofrecer a la percepción ordinaria y la urdimbre de sensaciones y experiencias contenidas en las propuestas.
Esta vez, las historias, las experiencias tras las obras, han batido las palmas del triunfo, porque se optó por lo humano bajo el arte.
La opción del jurado fue una apuesta por el sentimiento vivido, cercano, cotidiano, en una decisión que no logra escalar titulares de prensa pero que, vista de forma detenida en el tiempo, proclama con certidumbre que lo humano ha triunfado junto al planteamiento estético, que no por tener el valor adicional de una trayectoria vivida, deja de tener valor artístico como propuesta. Se habrá logrado un encuentro entre lo académico, la formación tras los estudios dentro y fuera del país, con el lenguaje, a veces burdo o violento de la vida misma.
Carlos de León, ganador
Este muchacho, acreedor del laudo premiador, era hace cinco años, empleado de la recepción del Centro Cultural León Jimenes. Su labor en recepción era guardar los bultos y paquetes de los visitantes, con los que no se puede visitar las salas, debido a razones de seguridad.
De temperamento agradable, aún terminando el bachillerato, en su alma se atesoraba el talento potencial de un artista plástico.
Carlos debió pasar por muchas experiencias, incluyendo la tragedia en su hogar. Y contrario a lo que ocurre normalmente, que se expresa en traumas, dolor, aislamiento, en Carlos no ocurrió nada parecido. El muchacho se entregó a sus estudios. Entre 2009 y 2011 estuvo en Altos de Chavón estudiando artes aplicadas, diseño y fotografía. Actualmente estudia diseño de comunicaciones en Parsons The New York School for Design.
Había participado en algunos concursos de plástica, obteniendo una mención de honor en el Premio Joven de la Imagen Fotográfica y Video 2011, organizado por el Centro de la Imagen (Santo Domingo). Actualmente trabaja y reside en Nueva York.
Habla Carlos
Se decidió a proponer al XXIV Concurso Eduardo León Jimenes sobre un planteamiento: Asumo mi práctica desde mi experiencia, a través de circunstancias directamente relacionadas a mi desarrollo y a hechos que me han marcado significativamente.
Sostiene que los hechos desde los más trascendentes hasta los más cotidianos, me han servido de espacio para reflexionar toda mi vida, mi familia y el contexto en que me desenvuelvo. Las conexiones que surgen entre mi experiencia y la del espectador, motivan mi trabajo.
El artista es él y su catarsis.
UN APUNTE
El XXIV
El Concurso de Arte Eduardo León Jimenes muestra una positiva evaluación en su desarrollo desde cuando era un encuentro casi maratónico de obras terminadas, hasta hoy con bases que facilitan la selección del jurado mediante proyectos.

