NUEVA YORK.-El cónsul general de la República Dominicana en esta ciudad, Félix Antonio Martínez, recordó, conmovido, el primer aniversario del accidente automovilístico en el que murieron siete miembros de una familia dominicana, y asistió a la misa oficiada en su memoria en una iglesia de El Bronx.
La misa oficiada por monseñor John Graham en la iglesia Saint Raymond, localizada en el 1759 de la avenida Castle Hill, contó con la presencia de estudiantes de la Escuela Elemental Saint Raymond y de familiares de las siete víctimas del accidente vehicular ocurrido el 29 de abril de 2012 en el Bronx River Parkway.
Desde el púlpito, a donde fue invitado por monseñor Graham, el cónsul Martínez dirigió un mensaje de consolación y solidaridad a los familiares de los esposos Jacobo Núñez, de 85 años, y Ana Julia Martínez, de 81 años; María González y Maria Núñez y las menores Naily y Marylyn Rosario, y Jaslyn González., quienes perecieron en la tragedia.
En nombre del Gobierno dominicano, el presidente Danilo Medina, el consulado general de la República Dominicana y en el mío propio, hemos venido hoy a acompañar a esta familia que aun sufren la pérdida de varios de sus miembros, expresó.
Martínez manifestó que a pesar del tiempo, esa pena que llevan en sus corazones los familiares de quienes fallecieron en ese trágico accidente, la compartimos guardándola en nuestro corazón, para decirles que siempre los tenemos presentes, y el consulado siempre tendrá las puertas abiertas para ustedes y todos los dominicanos.
Juan Ramón Rosario, esposo de María Núñez, de 39 años, y padre de las niñas Naily y Marylyn Rosario, de 8 y 3 años, dijo que las recuerdo como si fuera el primer día cuando ocurrió el accidente. Esto no se olvida, eso se lleva siempre en el corazón de uno.
Su abuela Brunilda García, expresó su agradecimiento al cónsul Martínez por su asistencia al acto religioso porque siempre nos tienen presentes y en caso así, como la muerte de mis dos nietecitas, es que uno necesita más de las personas que aprecian a uno.
En la homilía, monseñor Graham dijo que recordamos con cariño y con tristeza a nuestros queridos difuntos. El amor de Jesús y el amor de la familia duran para siempre, y aunque cuando nuestras vidas cambien, el amor se queda, y permanecen fuertes nuestros corazones, pensamientos y acciones de caridad.
Al concluir la misa, estudiantes del a Escuela Elemental Saint Raymond, le rindieron un homenaje póstumo a las víctimas del accidente automovilístico, frente al plantel contiguo a la iglesia, donde los compañeros de estudios de las niñas Naily y Marylyn Rosario iniciaron la ceremonia desfilando frente a la imagen de Saint Raymond con la presencia del cónsul Martínez.

