El Consulado de República Dominicana en San Juan y entidades sin fines de lucro intervienen ante la Gobernación y autoridades judiciales de Puerto Rico para impedir que 211 familias residentes en el barrio Villa del Sol, en Toa Baja, sean desalojadas y dejadas a la intemperie.
Así lo informó este sábado el cónsul, Máximo Taveras, quien definió como difícil y precaria la situación que viven, ya que el gobierno municipal les cortó los servicios de agua y electricidad desde agosto pasado.
En declaraciones a El Nacional mediante llamada telefónica, Taveras explicó que pese a establecer conversaciones con la Gobernación y funcionarios de la viviendas en agosto pasado para evitar acciones compulsivas contra las familias dominicanas, un día después, el 3 de agosto, les cortaron los servicios de agua y electricidad, por que supuestamente estaban conectados de manera ilegal, por lo que se les suministra el líquido con tanqueros de manera casi permanente.
De ahí la calificación que ha hecho de crítica y difícil a la situación por la que atraviesan, ya que no disfrutan de esos servicios desde hace un mes, además de que allí residen embarazadas y cientos de menores de edad, que dijo están expuestos a enfermedades en la zona.
En los tribunales
El cónsul Taveras explicó que la amenaza de desalojo contra las 211 familias residentes en Villa del Sol, Toa Baja, afecta principalmente a los dominicanos, ya que un 60 por ciento de éstas proceden de República Dominicana. Otras son pobladores pobres de este distrito municipal de San Juan, Puerto Rico, que deben enfrentar un juicio el próximo día 8, a instancia de las autoridades federales y municipales.
Según explicó, el reclamo de los terrenos es hecho por la Alcaldía y la Gobernación ante el Tribunal de Tierras. Dijo que actúan a instancia del Gob ierno de Estados Unidos, que demanda la devolución de 13.5 millones de dólares, de un total de US$150 millones, donados para trasladar a los residentes en el lugar, que fueron afectados por el huracán George en 1998.
El área fue declarada zona de desastre y unas 200 familias fueron reubicadas en el sector Campanilla de Toa Baja, pero permanecieron siete viviendas y con el tiempo el lugar fue repoblado, mayormente por emigrantes dominicanos.
Reportaje de la AP
La situación que padecen los residentes en Villa del Sol, Toa Baja, fue destacada en un reportaje por la agencia Prensa Asociada, que vincula el desalojo a la persecución que sufren los inmigrantes pobres en islas del Caribe.

