La extensión del contrato de arrendamiento por otros 30 años de seis aeropuertos dominicanos a la concesionaria Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom) representa un beneficio económico colosal para la República Dominicana, que estimo entre los US$ 1,905 millones a US$ 2,155 millones. El contrato inicial fue firmado en 1999 y, según explicó el Gobierno del presidente Luis Abinader, no generaba beneficios para el Estado ni garantizaba mejores condiciones en las infraestructuras de los aeropuertos.
Este nuevo contrato ha sido todo un emotivo jalón de esperanza para un país que se recupera a paso seguro de sus penurias económicas, una desconfianza de décadas, agravios a su dignidad, saqueos de sus bienes y un pesimismo que le impedía avanzar con confianza.
Ahora, el país está ante una oportunidad especial y única para aprovechar, por adelanto, una cantidad voluminosa de capital para dar un poderoso impulso a la economía y las facilidades y servicios de esas terminales aéreas. Se trata de una renovación contemplada en el contrato vigente, en el que se trata sobre la posibilidad de renegociación y extensión, siempre y cuando ambas partes estuvieran de acuerdo, como ha sucedido esta vez.
El Gobierno no solo ha logrado un convenio de renovación basado en la ley, ajustado a los parámetros de ética y transparencia y a una realidad que demandaba acciones pragmáticas para fortalecer el clima de confianza y el motor de las inversiones, sino además de beneficios tangibles para todos los dominicanos.
La transparencia, el respeto a la ley y la comunicación con los ciudadanos han estado nueva vez presente.
Solo basta conocer que, para la ejecución, el manejo y operación de los aeropuertos concesionados, se ha planteado la creación de una comisión de seguimiento y supervisión formada por el personal técnico, incluyéndose las obras, conforme a lo convenido.
Esta comisión tendrá la obligación de presentar, cada 24 meses, una auditoría a cargo de una empresa de reconocido prestigio nacional e internacional.
Todo ha sido explicado en detalles al público. Primero, el hecho de que siendo el turismo una de las principales fuentes de ingresos de República Dominicana, para el Gobierno ha sido motivación procurar el crecimiento del flujo de pasajeros, entrantes y salientes, al territorio nacional.
Con esto pretende lograr un impacto positivo en la economía, promoviendo y fomentando el desarrollo y mantenimiento de facilidades aeroportuarias con todas las instalaciones y servicios requeridos para garantizar un servicio de calidad, seguridad y respeto al medio ambiente.
En adición, ante al ritmo de crecimiento del flujo de pasajeros en los aeropuertos del país, como resultado del disparo del turismo y el número de dominicanos residentes en el exterior, se ha previsto que en los próximos años se producirá un desborde de la capacidad aeroportuaria, en caso de no relanzarse pronto inversiones de capital en la construcción de nuevas infraestructuras y la adecuación y mejoramiento de las ya existentes.
Por: Juan José de la Llera
jjdelallera@gmail.com

